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Las validaciones de aptitudes en LinkedIN son una buena idea. Sin embargo son un mal necesario.

El brécol es bueno, es una de las verduras con mayor cantidad de anticancerígenos, pero su sabor es cuando menos dudoso. El gimnasio es bueno, es un sitio donde te ejercitas y sudas lo cual es sano, pero tomando una cervecita en una terraza se está mucho mejor. Como ya hemos apuntado, las validaciones de aptitudes en LinkedIN son como el brécol y el gimnasio algo que necesitas y también algo que sufres.

LinkedIn penAhora mismo en LinkedIN puedes decir que tienes competencias y conocimientos en lo que te dé la gana sin que en ningún lado haya un apartado para verificarlo. ¿Quién puede decir si somos o no aptos en un área en particular? Bien, Es ahí donde las validaciones de competencias entra en juego.

Se empiezan a usar en los departamentos de Recursos Humanos en EEUU y ni que decir tiene que las validaciones de LinkedIN tienen su polémica.

Puedes que hayas aprendido a diseñar con Illustrator o ser un fiera del Photoshop simplemente viendo vídeos tutoriales en Youtube, practicando horas y horas por tu cuenta y sin necesidad de título alguno que te respalde. Entonces ¿está o no está el diseño gráfico entre tus aptitudes? y ¿cómo puedes validar ese conocimiento autodidacta si no es a través de otras personas que den fe de que efectivamente lo tienes? y repito: las validaciones son una buena idea.

Hace unos días Microsoft comentaba que no emplerían a personas con títulos, sino con competencias específicas. Lamentablemente lo que ocurre aquí no es lo que se tenía pensado los chicos de LinkedIN. Más que permitir validar orgánicamente los conocimientos de sus contactos, parece que quiera ponernos en continuos compromisos morales.

Me explico. Es un hecho que la mayoría tiene contactos que realmente no conoce (los tienes tú, los tengo yo y los tiene cualquiera que se dé cuenta de que el verdadero potencial de LinkedIN es tan grande como grande sea el tamaño de su red de contactos), esos contactos desconocidos pueden darte validaciones por competencias y aptitudes que realmente no son tu fuerte o no son prioritarias, haciendo al concepto de validar virtualmente inútil y poniéndonos además en la tesitura del quid pro quo, de validarle algo simplemente por mera cortesía.

Así que, ¿qué hacemos?

Lo primero parecerá una perogrullada, pero es asegúrate que tienes las aptitudes y conocimientos que dices que tienes en tu perfil y, segundo y más importante, que son esas las que te interesan y para obtener la validación.

Si te has quedado en blanco siempre puedes encontrar más sugerencias en http://LinkedIn.com/skills o irte a la sección de aptitudes en modo edición y quitarlas y añadirlas desde allí directamente… hasta llegar a 50, pero ¿realmente tienes 50 aptitudes?

Lista de validaciones de LinkedIn

Es otro de los problemas con las aptitudes: la semántica. Posiblemente no tengas 50 campos de experiencia pero sí 50 o más formas de llamarlos… en inglés.

Por otra parte, el listado principal sólo recogerá las 10 primeras aptitudes con más validaciones, quedando el resto en un conjunto apiñado debajo del listado principal ¿Qué deberías hacer? ¿llegar a 10, como mínimo, para copar la lista y que no se vea visualmente escasa?, ¿llegar a 50 y dar una impresión poco especializada en tu campo de actividad?.

La respuesta es poner las que realmente te interesen y se relacionen con tu profesión, sean cuantas sean, dos o cuarenta y ocho. Son tus competencias y aptitudes.

El absurdo juego del trueque en las validaciones de Linkedin.

Resultaré redundante, pero la selección de las aptitudes que verdaderamente te definen laboralmente tiene como consecuencia un perfil sólido y perfectamente defendible en una entrevista de trabajo, pero además, hacerlo es adecuado para la práctica -incontrolable por tu parte- de la que hablábamos anteriormente: aquélla en la que contactos desconocidos entran en la dinámica de validarte, esperando a cambio tus validaciones a sus aptitudes. Un poco como el juego de me sigues y te sigo de Twitter para que nos entendamos.

No obstante, en el LinkedIN de España, el fenómeno aún no ha despegado de manera potente, en otros países no es raro encontrar perfiles con su lista de 10 aptitudes principales cada una con +99 validaciones.

Validaciones aptitudes de Perfil LinkedIn

La función de validaciones de LinkedIN a lo loco no está ayudando en absoluto a dar credibilidad a un apartado que, como expuse al principio, tiene su lógica y está usándose por los departamentos de Recursos Humanos de muchas empresas. Tal y como están actualmente planteado es un sistema que camina hacia la falta de veracidad y por tanto, irónicamente, a la invalidez. Sin embargo es necesario.

Admito que el acto de que alguien que no te ha visto trabajar / proyectar diga que eres bueno en algo es objetivamente una estupidez.

El sistema es lo que es y el hecho de saber su dinámica no va a evitar que si alguien llegue a tu perfil y vea un montón de validaciones de LinkedIN piense que eres bueno en tal o cual competencia lo mismo que si alguien ve que tienes 70 de Klout piense que eres una persona influyente. ¿Lo eres realmente?

Sólo tu trabajo, profesionalidad y proyectos te validaran.

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