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En el mundo de la conducta humana, per se de la Psicología que estudia la conducta como una de sus ramas, nos encontramos magufos del coaching que nos siguen diciendo “Hoy es un buen día para conseguir lo que quieres. Ponte a ello

Permíteme que te diga que si un magufo del coaching (ese 95% de pseudoprofesionales dedicados a ello) te dedica estas palabras en persona, por Twitter o cualesquiera de las redes digitales que todos usamos a diario,dile que se vaya a la mierda de mi parte. Quiero explicarte por qué. Que vaya con argumentos y no cargues tu la culpa o el sentimiento de mandarlo de verdad a la mierda. Vamos a ello.

Siempre me gusta que el método supere a las palabras bonitas, aunque estas nos ayuden en la explicación de una conducta o modificación de la misma. Unas palabras bonitas sin método nos llevan siempre al fracaso: “Hijo puedes llegar a donde quieras”, “Cariño si tu eres muy lista, es que te tienen manía”, “No me comprenden en el trabajo”… ¿Os suenan no?

Hoy nos vamos a basar en el método de toma de decisiones de Luis Puchol Moreno en su libro de habilidades directivas.

Lo mas valiente que tiene una persona no es la libertad, es el concepto de decidir su libertad.

Concepto: decidir. (Del lat. decidere, cortar, resolver) Cortar la dificultad, formar juicio definitivo sobre algo dudoso o contestable.

El tomar decisiones diferencia a las personas que pueden llegar a cumplir sus objetivos de las personas que os dicen “que si quieres puedes”.

A ver. El hecho de tomar decisiones provoca mucha ansiedad, si eso mismo que pasa cuando te das cuenta que te has dejado cientos o miles de euros en cursos o especialistas magufos del coaching (95%), y esta mala, regular o con cierto aprendizaje del fracaso se debe en un porcentaje muy alto por dos razones.

(A) Supone renunciar a lo que no se ha elegido adecuadamente.

(B) Pensabas sin método que las palabras bonitas tomadas en falso como decisiones condicionarían en positivo tu futuro.

¿Qué es decidir?

Así que el sumatorio cuando decidimos es la ecuación que integra:

(A) Algo que no funciona en lo que todos denominamos problemas o áreas de mejora, pero de las que necesitamos averiguar e indagar en las causas. El problema puede ser ahora, real, a futuro que provoque un problema potencial o simplemente queremos impedir o minimizar los riesgos de una mala decisión.

(B) ¿Cómo vamos de alternativas? Hay que realizar algo para solucionar el problema. ¿Sabemos elegir la mejor metodología para el problema que nos sobreviene?

La vida es un proceso de tomar decisiones y asumir responsabilidades.Estas pueden llegar de carácter general o pueden estar delimitadas en un área de nuestra vida.

Nos podemos encontrar en un primer lugar con los “famososproblemas habituales que nos hacen decidir de una manera casi autómata. En un segundo grupo podemos englobar los problemas imprevisto denominados “¡ostia, esto qué es!”. El tercer grupo de problemas los podemos denominar o integrar en esos problemas no habituales que se presentan en nuestro día a día y el cuarto gran grupo identificado los problemas menores del día a día. Tal cúmulo de problemas puede provocar una paralización en el individuo y no tener un método para establecer alternativas de éxito es esencial.

Esto no se soluciona con un si quieres puedes. Te lo aseguro. ¿Tienes un buen método? ¿Un buen profesional (De ese 5%)? ¿De verdad quieres cambiar o te unes a la moda del buen rollismo mañanero y escondes una vida de fracasos y tristezas que se esconden en una depresión que se manifiestan en proyecciones positivas hacia los demás?. Sólo quiero que pienses y tomes decisiones.

La priorización es asignar

La priorización es el resultado de combinar la urgencia de un problema con su importancia.

Fórmula P=U×I

Hay asuntos muy urgentes, pero nada importantes, hay asuntos importantes pero nada urgentes, hay otros que son urgentes e importantes y, por último, otros no son ni importantes ni urgentes.

¿Cuándo eliges en qué estadio te encuentras? Te propongo esta matriz propuesta por Luis Puchol Moreno.

> Opción A. Si la urgencia es alta y la importancia es alta.

Resolver inmediatamente al nivel adecuado, dedicando todo el tiempo que necesitemos el problema que tenemos. Hazlo.

> Opción B. Si la urgencia es alta y la importancia es baja.

Delegar al nivel cognitivo más bajo posible, teniendo en cuenta y poniéndonos como objetivo que se se resuelva inmediatamente.

> Opción C. Si la urgencia es baja y la importancia es alta.

Pasa por un momento del asunto. No lo olvides. Sabes que hay que resolverlo necesariamente al nivel cognitivo adecuado y dedicándole el tiempo que merece. Incluso ¿Lo puede hacer otro por ti? Pues ni te molestes más de lo necesario. Hazlo y no lo olvides. Que lo urgente en tu vida no se coma lo importante.

> Opción D. Si la urgencia es baja y la importancia es Baja.

Baja al bar que tengas más cercano y tómate una cerveza. Pasa. La vida no está para darle más tiempo del necesario al que no lo merece.

¿Si quieres puedes hacerlo ahora?

Sigamos un método básico y olvidémonos de los magufos coach de medio pelo. No gastes tu pasta si puedes hacer esto tu sólo bien:

¿Dispones de la información que necesitas? > Selecciona aquello que es realmente importante a la hora de tomar una decisión > Define de puta madre el problema. No te mientas > Establece tus objetivos > Plan de contingencia o soluciones alternativas > Valora cada una de las soluciones >Elige la alternativa que mejor te venga a ti y a la decisión que vas a tomar >Hazlo > Controla los resultados de hacerlo. Todos nos equivocamos. Yo el primero > Corrige. El equivocarse es malo. Lo importante es tener métodos que nos minimicen el riesgo.

Así que si te vuelven a decir “Hoy es un buen día para conseguir lo que quieres. Ponte a ello” dile de mi parte que se ha saltado el método. Que seguro que no tiene puta idea y mándalo a la mierda, pero siempre y sólo de mi parte.

Seguimos con #NonCoaching

R.

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4 comentarios

  1. Pingback: @arketipo
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