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Tomar de decisiones ha sido el núcleo de varios de los últimos post en este diván. Vamos a centrarnos en como alguien cuyas decisiones resultan en ocasiones sorprendentes, puede servir de ejemplo (o no) llegado el momento de afrontar las nuestras: Hablamos de Jeff Bezos, presidente de Amazon.

Leyendo el otro día la prensa económica me encuentro esto: «La regla de las dos pizzas: la clave de Jeff Bezos para la productividad empresarial»  y empecé a escribir sobre una persona que ha revolucionado (la segunda está por ver) el mundo digital en menos de 20 años. Hablo de la revolución digital de los años 1994 (Comercio electrónico con el nacimiento de Amazon) y del año 2013 (revolución del medio periodístico, con la compra del Whashinton Post ), pero ¿qué hace Jeff Bezos para tomar decisiones?

Antecedentes

Este verano, Bezos fue noticia en todo el mundo por la compra del Washingtong Post por 250 millones de dólares. La adquisición de una empresa tradicional en crisis y golpeada por el mundo digital precisamente por el hombre dueño de una de las mayores industrias relativas a la lectura digital no dejaba de ser sorprendente.

Pero ¿cómo toma Jeff Bezos sus decisiones?, ¿qué es lo que tiene en la cabeza para decidir (junto el fundador de Paypal y los coches eléctricos Tesla, por cierto) hacer cosas como pujar por la estación espacial de Cabo Kennedy?

Para ello seguiremos al periodista Brad Stone quien para su libro The Everything Store: Jeff Bezos and the Age of Amazon ha seguido de cerca los pasos del excéntrico millonario.

 

¿Cómo es el estilo de Bezos a la hora de tomar decisiones?

Habría que tener en cuenta dos factores:

El primero es que intenta encontrar siempre la mejor certeza en un momento determinado, lo cual puede sonar obvio, pero la cuestión es que a pesar de que un montón de gente pueda saber lo que es cierto, no suelen tomar en cuenta la idea de cómo lo que ellos entienden por «cierto» es mutable y puede variar en el futuro.

El segundo factor es que Bezos rehusa aceptar la sabiduría convencional sobre la forma en que las cosas se hacen normalmente. Piensa en reinventarlo todo, incluso lo más banal.

Un ejemplo sería la presentación a la prensa del nuevo Kindle Fire, normalmente una gran compañía hubiera organizado un gran evento y una conferencia de prensa multitudinaria, Bezos sin embargo prefirió elegir a dos docenas de periodistas, llamarlos para que lo visitaran en pequeños grupos y hacerles la demostración del nuevo aparato personalmente.

Sin duda, que el propio CEO de una de las empresas más grandes del mundo te enseñe en casi privado su nuevo producto marca una diferencia, como así se reflejó posteriormente en la cobertura mediática de dicho acto.

Bezos es descrito como una persona que no se para a la hora de tener que reprender y menospreciar a sus empleados e incluso, teniendo menos información que ellos, hace caso omiso de sus decisiones. En parte porque está siempre pidiendo la excelencia en todo lo que le rodea y él es siempre el chico más listo de la clase. Siempre está empujando a la gente a llegar a su nivel y desea que piensen a lo grande. Cuando la gente de Amazon no tiene la mentalidad de «vamos a conquistar el mundo», se frustra.

Lo anterior no es una simple actitud, Bezos fue un niño superdotado y el hecho de ser «el más listo de la clase» en su caso fue literal. No obstante, esa soberbia sin duda le ha acarreado más de un disgusto. Por ejemplo, en los noventa se «entusiasmó» demasiado con cómo Internet iba a cambiarlo todo y pidió miles de millones de dólares para expandirse teniendo luego muchos problemas por ello. Su gran problema es que es demasiado optimista en ocasiones: Siempre adelante sin la menor traza de vacilación.

El sistema de toma de decisiones de Amazon ¿aconsejable?

No obstante, Amazon utiliza técnicas únicas a la hora de realizar decisiones. En lugar de presentaciones en PowerPoint, las reuniones comienzan con la lectura de memoranda de seis páginas subrayando las ideas principales que se tengan que discutir. Otro ejemplo es el elaborado sistema para decidir cuándo hay que ascender a la gente.

¿Funcionaría bien en otro sitio que no fuera Amazon? probablemente no. Eso de empezar una reunión con 20 minutos de silencio para que todo el mundo lea un memorándum no es muy operativo que digamos. En otras empresas como Groupon que posee a un montón de ex-altos cargos de Amazon lo intentan pero la verdad es que es bastante complicado llevarlo a cabo.

Jeff Bezos intenta hacer muy bien dos cosas a la hora de tomar decisiones: conocer todo lo posible la cuestión en «ese preciso» momento, siendo muy consciente de su posible variación en el futuro y no conformarse nunca con el «así ha de ser».

¿Y tú?, ¿crees que plantearse constantemente la posibilidad de cambiarlo todo es necesariamente bueno o necesitas una mentalidad especial para ese estado de ánimo?

Fuente: Artículo de Dan McGinn para HBR

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3 comentarios

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