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Frente a la posición mayoritaria de que se es más libre conforme más posibilidades de elección se tenga, hay quien dice que la multitud de opciones conduce a la parálisis en primera instancia y posteriormente, tras haber optado por una de ellas, a la insatisfacción por el sentimiento de que «seguro que podría haberme llevado algo mejor».

En la sociedad  en que vivimos nos vemos constantemente abocados a decidir. La oferta de alternativas es tan amplia que hemos hecho del acto de la decisión algo tan natural como respirar.

El otro día vimos en la teoría de juegos, como una elección debe de estar fuertemente pensada para obtener el máximo beneficio. ¿te acuerdas de la dinámica del prisionero?.

La decisión se ha convertido, de hecho, en un campo de investigación interdisciplinar, generado una autenticas teorías sobre el hecho de la decisión. Hoy vamos a ver una de ellas.

Las grandes compañías invierten ingentes sumas de dinero en software específicos diseñados para ayudarnos a decidir, son los llamados DSS (decision support systems) o sistemas para la ayuda a la decisión, que intentan  proporcionar soluciones con toda la información disponible, usando la completa racionalidad y precisión de los ceros y unos que componen el sistema binario.

Detalle de un Mejillón Gigante PortonovoDe momento, ninguno de nosotros lleva nada parecido en el bolsillo a la hora de elegir qué jersey comprar o qué lata de mejillones meter en el carrito, más que nada porque seguimos confiando en nuestro cerebro a la hora de realizar algo tan cotidiano como elegir qué cenar o cómo vestirse.

La pregunta es la siguiente: ¿estarías contento si sólo hubiera una única marca de café? Probablemente no, de hecho la situación se parecería mucho a alguna que otra sociedad de Europa oriental en la década de los 80 del siglo pasado.

¿Y si hubiera dos marcas? Mejor, pero aún insuficiente ¿verdad?. Vale ¿tres?, ¿diez? ¿Y sumamos las variedades descafeinado, natural, mezcla, torrefacto, soluble… ?¿cuántas tenemos ya? ¿20?, ¿30?

Frente a la posición mayoritaria de que se es más libre conforme más posibilidades de elección se tenga, hay quien dice que la multitud de opciones conduce a la parálisis en primera instancia y posteriormente, tras haber optado por una de ellas, a la insatisfacción por el sentimiento de que «seguro que podría haberme llevado algo mejor».

ValeriaPara este tipo de pensamiento, cuando tienes que elegir entre un amplio número de posibilidades, nuestras expectativas a la hora de encontrar la respuesta perfecta a nuestras necesidades y gustos crecen. Por lo que, aunque lo que elijamos sea lo que mejor nos viene, nos quedará  la idea de perder la oportunidad de haber elegido algo aún mejor.

Siguiendo con nuestro ejemplo, si bien es verdad que nos vamos a llevar a casa el café que más nos gusta, nos vamos a llevar también la sensación de que a lo mejor el de al lado estaba mejor.

Quizá el café del supermercado no te plantea problemas porque has minimizado mentalmente tus opciones, de hecho, seguro que solo tienes una, y si cambias es porque ese día no queda de tu marca. Pero ¿y si vas a una de esas tiendas gourmet o a una cafetería especializada?

En este  vídeo de Barry Schwartz sobre la paradoja de elegir (con más de tres millones y medio de visualizaciones) nos habla de una manera amena y distendida de la paradoja de la elección y finalmente de la necesidad de una «pecera metafórica» en la que situarnos respecto a la abrumadora variedad de opciones que nos rodea.

Así que te invito a que  cojas una taza de tu café favorito y pases unos entretenidísimos veinte minutos con esta estupenda exposición.

¿Crees que más opciones implican en todo caso más libertad? ¿Has notado que las elecciones realizadas entre multitud de opciones hayan sido menos satisfactorias que las hechas entre pocas posibilidades? y sobre todo ¿qué café me recomiendas?

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4 comentarios

  1. Pingback: @LuisHPcom

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